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Monitorear a su bebé durante el trabajo de parto (ep.24)

Monitorear a su bebé durante el trabajo de parto (ep.24)

2:32 min | 86,464 vistas

El monitoreo fetal controla la frecuencia cardíaca de su bebé para asegurarse de que el patrón sea normal.


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Linda Murray: La monitorización fetal es una de las intervenciones más habituales. Casi todas las mujeres son monitoreadas en algún momento del trabajo de parto. Lo principal que verifica el monitor es la frecuencia cardíaca de su bebé para asegurarse de que el patrón sea normal. Si se vuelve alarmantemente rápido o lento, su médico intervendrá para ayudar. En la mayoría de los hospitales, los latidos del corazón de su bebé se controlarán continuamente durante el trabajo de parto.

Dos discos electrónicos llamados transductores se sujetarán a su abdomen con bandas anchas elásticas, cables que van desde los transductores hasta un monitor cerca de su cama. Si su médico necesita una lectura más precisa, podría usar un monitor interno, que se inserta a través de su cuello uterino y se fija al cuero cabelludo de su bebé. La alternativa al monitoreo continuo es el monitoreo intermitente, o controlar los latidos del corazón de su bebé en momentos específicos, como cada 15 minutos en el trabajo de parto activo, o cada 5 minutos durante la etapa de pujar. El monitoreo intermitente se puede realizar con los transductores en su abdomen o con un dispositivo de monitoreo de mano, que se sostiene contra su abdomen mientras su médico escucha a través de él. El monitoreo intermitente se realiza en centros de maternidad y algunos hospitales.

El monitoreo electrónico no duele, pero los cables pueden limitar su capacidad para moverse y probar diferentes posiciones y movimientos para aliviar su dolor. Algunos hospitales ofrecen monitoreo inalámbrico para que no esté atado a una máquina, y algunos incluso tienen monitores a prueba de agua que puede usar en la ducha o la bañera. Otro inconveniente es que los transductores en su abdomen pueden ser molestos mientras está lidiando con las contracciones.

La investigación muestra que la monitorización fetal continua puede ayudar a reducir la ya baja probabilidad de convulsiones del recién nacido, pero no reduce significativamente el riesgo de mortalidad o problemas de salud a largo plazo. Muchos hospitales todavía prefieren ir a lo seguro y requieren un monitoreo continuo, especialmente si la futura mamá tiene una epidural o cualquier condición de alto riesgo o si le inducen el parto. Una desventaja del monitoreo continuo es que puede crear falsas alarmas que pueden conducir a otras intervenciones como cesáreas que pueden no haber sido realmente necesarias.

Varios estudios han demostrado que la monitorización intermitente es una opción segura y eficaz en la mayoría de los trabajos de parto. Puede preguntarle a su médico si funciona para usted. Para realizarse de manera segura, requiere atención de enfermería continua, por lo que si no hay suficientes enfermeras disponibles, es posible que no sea una opción.

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